El tema de la diversidad ha
estado presente de forma constante en las aulas en todo lo que va del S.XXI. Para
entender mejor de qué se trata vamos a familiarizarnos un poco con la
definición de dicho término y quién mejor que la RAE para ilustrarnos:
DIVERSIDAD. s. f. Variedad y
falta de semejanza que diferencia unas cosas de otras. Latín. Diversitas, atis,
que es de donde procede.
La diversidad educativa es
un reflejo de nuestra sociedad. Los niños tienen que aprender que todos somos
diferentes y respetar esas individualidades. Por eso, se habla tanto de
inclusión educativa: un niño que respeta la diversidad será un adulto educado y
alejado del racismo y la xenofobia.
Como dijo Jean-Paul Sartre: “Nadie
es como otro. Ni mejor ni peor, es otro”. Resulta esencial enseñar el
concepto de diversidad a los más pequeños, para que aprendan a convivir. Porque
así es la sociedad que se van a encontrar fuera del ámbito escolar.
Caras de diferentes colores. Diversidad educativa
Tipos de diversidades
La educación inclusiva debe contemplar todas las expresiones de diversidad en sus aulas. En los centros educativos suele reproducirse, en mayor o menor medida, la diversidad existente en la sociedad.
Identificamos
diferentes manifestaciones de la diversidad:
Diversidad
cultural. Cada persona pertenece a una cultura específica, con sus
propias costumbres y hábitos de vida. Este tipo de diversidad a veces no se
refleja en las aulas, pues pueden ser todos de la misma cultura. Por ello,
habrá que educar a los pequeños a respetar las costumbres de todas las
culturas, pese a que no estén en contacto directo con ellas.
Diversidad
de género. Cada individuo tiene su género, lo que ha motivado
grandes desigualdades a lo largo de la historia. Es esencial educar en igualdad
y conocer el pasado para no cometer los mismos errores.
Diversidad
de capacidades. No todos tenemos las mismas capacidades
intelectuales ni físicas. La escuela inclusiva debe adaptarse para que
cualquier alumno, con más o con menos dificultades, pueda desarrollarse al
máximo.
Diversidad
de medios socioeconómicos. Los niños de estratos sociales más
desfavorecidos suelen estar en situación de desventaja para lograr el éxito
académico. Por ello, hay que poner los medios oportunos para intentar que no
fracasen.
Importancia de la diversidad en las aulas
Las aulas son un sitio
idóneo para hablar sobre diversidad, pues es como una mini sociedad donde se
ven reflejadas muchas individualidades distintas. Es aquí donde los maestros tienen
el reto de enseñar que hay diferencias entre las personas pero que todas ellas
son iguales.
En este sentido, el concepto
de escuela inclusiva ha ayudado mucho a hacer más visible la diversidad en las
aulas y a que los niños conozcan a otros niños con capacidades diferentes a las
suyas.
¿Cómo se trabaja la diversidad educativa en el aula?
En el aula se debe trabajar para desterrar mitos y falsas creencias. Es ideal trabajar diferentes conceptos apoyados en efemérides, que nos recuerdan la importancia de algún colectivo. De hecho, casi todos los colegios realizan trabajos o proyectos relacionados con temas como la igualdad de género, la interculturalidad, la prevención del acoso escolar por exclusión, etc.
La enseñanza tradicional se
basa en que todos los alumnos deben aprender y estudiar lo mismo y al mismo
ritmo, y que se ignore así la diversidad inherente al ser humano. Actualmente,
este modelo está cambiando y es mucho más flexible para intentar atender tanto
a las necesidades de quien tenga mayores capacidades, como a las de quien tenga
un ritmo más lento que el resto del grupo.
La diversidad educativa es
esencial para construir una sociedad solidaria en igualdad, alejada de
prejuicios. Educar en la diversidad es una responsabilidad de toda la sociedad,
tanto de los entes educativos como de las familias. Solo así conseguiremos una
sociedad respetuosa con el otro.





