martes, 7 de noviembre de 2023

La diversidad en la educación

 


El tema de la diversidad ha estado presente de forma constante en las aulas en todo lo que va del S.XXI. Para entender mejor de qué se trata vamos a familiarizarnos un poco con la definición de dicho término y quién mejor que la RAE para ilustrarnos:

DIVERSIDAD. s. f. Variedad y falta de semejanza que diferencia unas cosas de otras. Latín. Diversitas, atis, que es de donde procede.

La diversidad educativa es un reflejo de nuestra sociedad. Los niños tienen que aprender que todos somos diferentes y respetar esas individualidades. Por eso, se habla tanto de inclusión educativa: un niño que respeta la diversidad será un adulto educado y alejado del racismo y la xenofobia.

Como dijo Jean-Paul Sartre: “Nadie es como otro. Ni mejor ni peor, es otro”. Resulta esencial enseñar el concepto de diversidad a los más pequeños, para que aprendan a convivir. Porque así es la sociedad que se van a encontrar fuera del ámbito escolar.

 

Caras de diferentes colores. Diversidad educativa

 

Tipos de diversidades

La educación inclusiva debe contemplar todas las expresiones de diversidad en sus aulas. En los centros educativos suele reproducirse, en mayor o menor medida, la diversidad existente en la sociedad.

Identificamos diferentes manifestaciones de la diversidad:

Diversidad cultural. Cada persona pertenece a una cultura específica, con sus propias costumbres y hábitos de vida. Este tipo de diversidad a veces no se refleja en las aulas, pues pueden ser todos de la misma cultura. Por ello, habrá que educar a los pequeños a respetar las costumbres de todas las culturas, pese a que no estén en contacto directo con ellas.

Diversidad de género. Cada individuo tiene su género, lo que ha motivado grandes desigualdades a lo largo de la historia. Es esencial educar en igualdad y conocer el pasado para no cometer los mismos errores.

Diversidad de capacidades. No todos tenemos las mismas capacidades intelectuales ni físicas. La escuela inclusiva debe adaptarse para que cualquier alumno, con más o con menos dificultades, pueda desarrollarse al máximo.

Diversidad de medios socioeconómicos. Los niños de estratos sociales más desfavorecidos suelen estar en situación de desventaja para lograr el éxito académico. Por ello, hay que poner los medios oportunos para intentar que no fracasen.


Importancia de la diversidad en las aulas

 La respuesta a la diversidad puede ser positiva, cuando se valora el derecho de todo ser humano a ser diferente; o negativa, cuando hay discriminación o desigualdad. Es de vital importancia educar y enseñar la diversidad que existe en el mundo para poder aprender a respetar al prójimo en todos los ámbitos.

Las aulas son un sitio idóneo para hablar sobre diversidad, pues es como una mini sociedad donde se ven reflejadas muchas individualidades distintas. Es aquí donde los maestros tienen el reto de enseñar que hay diferencias entre las personas pero que todas ellas son iguales.

En este sentido, el concepto de escuela inclusiva ha ayudado mucho a hacer más visible la diversidad en las aulas y a que los niños conozcan a otros niños con capacidades diferentes a las suyas.


¿Cómo se trabaja la diversidad educativa en el aula?

En el aula se debe trabajar para desterrar mitos y falsas creencias. Es ideal trabajar diferentes conceptos apoyados en efemérides, que nos recuerdan la importancia de algún colectivo. De hecho, casi todos los colegios realizan trabajos o proyectos relacionados con temas como la igualdad de género, la interculturalidad, la prevención del acoso escolar por exclusión, etc.

La enseñanza tradicional se basa en que todos los alumnos deben aprender y estudiar lo mismo y al mismo ritmo, y que se ignore así la diversidad inherente al ser humano. Actualmente, este modelo está cambiando y es mucho más flexible para intentar atender tanto a las necesidades de quien tenga mayores capacidades, como a las de quien tenga un ritmo más lento que el resto del grupo.

La diversidad educativa es esencial para construir una sociedad solidaria en igualdad, alejada de prejuicios. Educar en la diversidad es una responsabilidad de toda la sociedad, tanto de los entes educativos como de las familias. Solo así conseguiremos una sociedad respetuosa con el otro.


lunes, 16 de octubre de 2023

EL DILEMA DE LAS TAREAS

 


Llegó la hora de hacer las tareas. Si, esas actividades escolares que mandan las escuelas y es algo de lo que hay que estar pendiente. En lo que respecta al responsable de enviar actividades para la casa, las tareas cumplen perfectamente con el dicho: haz lo que quieras porque igual te van a criticar. Se dice de todo: Que si son muchas, exageradas, fastidiosas, pocas, sencillas, no son como antes, etc., etc.

A todo esto vale la pena preguntarse: ¿Son necesarias las tareas? No es una pregunta extraña e incluso se la han hecho profesionales de la educación y se han implementado currículos en base a su desaparición. El caso más famoso es el de Finlandia.

No es un secreto para nadie que unos años atrás el país Nórdico decidió eliminar los deberes escolares y se posicionó en los primeros lugares del mundo en educación efectiva. Sin embargo, años después Finlandia comenzó a bajar de su sitial de honor y nuevas investigaciones arrojaron que el éxito educativo se debía a un plan educativo anterior que contemplaba el uso de las tareas y haberlas eliminado trajo como resultado el desmejoramiento educativo.

Por supuesto, evaluar los resultados de uno reforma educativa requiere de años y el sacrificio de varias generaciones, porque realmente los resultados se ven con el tiempo y se encuentran sometidos al juicio de la historia. Pero como bien se sabe; se cae el que está caminando y los errores son partes del éxito. Aun así Finlandia sigue teniendo buen posicionamiento educativo y los países del norte en general muestran excelentes avances sociales en un porcentaje aceptable que tienden a estar directamente relacionados con la educación.

Entonces son las tareas necesarias para la educación del individuo. Es fácil suponer que: si son necesarias. Y ¿Por qué lo son? Es donde esta lo interesante. Como educadora puedo dar una opinión basada en la experiencia: La vida de cualquier ser viviente está acompañada de objetivos, retos, costumbres, tradiciones, quehaceres, diligencias a corto, mediano y largo plazo. Por lo tanto, la capacidad de abordar esas tareas de la existencia es una habilidad para la vida. 

La mejor manera de reforzar el conocimiento es crear interés por el aprendizaje, incentivar el valor de la responsabilidad, la practicidad necesaria de la agitada vida moderna e incluso involucrarse con el proceso de enseñanza aprendizaje de los hijos es por medio de las tareas.



Ahora  bien ¿Debe el alumno hacer sus tareas solos o con acompañamiento? Esto va a depender de varias circunstancias, ya que si somos observadores nos damos cuenta que siempre a lo largo de la vida hay momentos donde hemos cumplido objetivos con apoyo y otros momentos que ha sido una tarea individual independientemente. El aprendizaje, en ocasiones, es estrictamente un proceso individual personal y hasta solitario.

No obstante, para llegar a dicho aprendizaje las estrategias pueden ser variadas y adaptadas a la personalidad, conducta, carácter, diversidad o cualquier otro aspecto que nos hace individuos. Asumir las tareas como una herramienta de aprendizaje con resiliencia, buena actitud y amor por el aprendizaje es muy importante para el proceso educativo.


lunes, 25 de septiembre de 2023

Parte IV: ¿Cómo es la educación del siglo XXI?


Bueno, no es exactamente un punto medio entre ¿Cómo se cree que es la educación y cómo debería ser? Pero lo intenta. Hay muchas escuelas y profesionales de la educación encargados de afrontar la ardua tarea de la transición (y realmente no hay una labor más difícil que esta). Es altamente vanguardista. Así como hay un alto nivel de exigencia para los alumnos tenemos a padres familias y docentes, directivos tratando de dar la talla ante los cambios y haciendo monumentales esfuerzos. Aunque es aplaudible para  todos es una parte importante anexar mayor interés en los facilitadores y ayudarlos a convertirse en lo que deben enseñar: personas capaces de asumir cambios, trabajo con efectividad sin sobrecargarse y amar el aprendizaje.

Seguro queda mucho por decir de la educación del siglo XXI han sido 23 años intensos y quedan muchos más por venir. Me encantaría decir fin, sin embargo todos sabemos que este tema nunca termina y así debería ser la educación es un medio para enseñar y el proceso de enseñanza aprendizaje nunca termina.


 

lunes, 18 de septiembre de 2023

Parte III: ¿Cómo debería ser la educación del siglo XXI?

 


La educación del siglo XXI debería estar enfocada en el ser, en el propio individuo (Por primera vez en la historia de la humanidad desde algunos casos aislados en la antigua Grecia.). No educar a un trabajador para las empresas, como la educación del siglo XX ha hecho, en respuesta a la revolución industrial. Si no, a un individuo capaz de conocerse a sí mismo lo suficiente como para hacer frente a los cambios impresionantes de la actualidad. Por ello, es necesario que exista un espacio dentro de la educación para el conocimiento personal  y de todo lo que implica ser.  

Admitimos que Sócrates y Shakespeare estarían encantados de esta premisa pero es sin duda una realidad. No se trata en sí de quitar o poner tareas, disminuir o aumentar contenidos y materias. Se trata del enfoque que debe tener el conocimiento ¿Y cuál es? Este enfoque, bueno en palabras de una educadora es, simplemente crear una empatía entre lo que se enseña y el aprendiz. 

Todo conocimiento es válido y bueno pero el estudiante que debe aprender a buscar, cuestionar, analizar y resolver por sí mismo. En la educación del siglo XXI más que nunca el docente es un mediador y es por eso que se enseña con amor por que el amor también es un mediador entre lo que se es y lo que se espera ser. El docente media entre lo que se sabe y lo que se espera saber.

Ahora bien respondiendo la tercera pregunta para final los invita a leer la última parte.


lunes, 11 de septiembre de 2023

Parte II: ¿Cómo parece qué es la educación del siglo XXI?

 


¿Cómo parece qué es la educación del siglo XXI? 

En una palabra: atosigante. Están estimulando a los niños desde que nacen (e incluso antes). Quieren que adquieran conocimientos con rapidez, los exponen a socializar más con ambientes externos que con los adultos significativos principales: como sus padres o hermanos y esto solo en el área inicial. Una vez en básica comienzan las comparaciones y competitividades. 

El exceso de actividades extracurriculares que varían de deportivas, artísticas, o académicas como mejoramiento en el rendimiento escolar, idiomas, etc. Todo esto viene acompañado de las tareas que pueden variarle el nombre por un lenguaje inclusivo o amigable pero siguen siendo un mínimo de doce actividades semanales (en promedio) en los colegios menos exigentes para la segunda etapa de básica. 

Luego llega el bachillerato, liceo o High School donde comienza la verdadera ansiedad. Adiós a las notas regulares al parecer ahora todos tienen que ser Summa cum laude. En la actualidad los docentes tienen que explicar porque un alumno no tiene la máxima nota. En el pasado tenías que explicar porque había salido aplazado. La cantidad de contenido es sencillamente indiscriminada pero sin la posibilidad real de profundizar en ninguna. Es una larga lista de compromisos y deberes que desconectan al alumno y al profesor del objetivo real de la educación: Amar aprender. 

Pero ¿por qué se debe amar aprender? Esto se responde en la siguiente parte.


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jueves, 7 de septiembre de 2023

Parte I: Educación del siglo XXI (Introducción)

 


La educación es un tema que se encuentra constantemente en discusión. Desde un punto de vista positivo, es ganancia que un tema como la educación se encuentre constantemente en la palestra, ya que eso nos dice que para bien o para mal está a la vista. Mi nombre es Bersireé Meléndez y soy educadora. Para ser educador se requiere de cierta forma de ser que tiene sus ventajas y desventajas. El educador ama enseñar y por ende ama aprender. Bueno por lo menos yo sí. Para mi aprender es un placer y observar como otras personas aprenden es una experiencia inigualable si a  le agrego que fue por mi mediación que ese otro individuo logró aprender, es impresionante.

Poder enseñar efectivamente es como si descubrieras un superpoder. De hecho si es un superpoder. Con el tiempo he podido observar que no todo el mundo puede enseñar; si bien es cierto que muchos lo hacen y hasta lo logran no significa que saben enseñar. Tengo 22 años enseñando desde maternal hasta la universidad. Los estudiantes conmigo han aprendido desde a amarrar zapatos hasta amar el aprendizaje.

El siglo XXI está trayendo consigo una cantidad de cambios impresionantes. La rapidez con la que esto está sucediendo nos hace apenas conscientes de sus implicaciones. Sin embargo, estamos completamente seguros de que la recreación, socialización, relaciones de amistad, familiares u otras no se parecen mucho a aquellas con las que crecimos. A esto se le une de forma protagónica la educación.

Entonces es posible formularse tres preguntas principales dentro del mundo educativo: ¿Cómo parece que es la educación del siglo XXI? ¿Cómo debería ser la educación del siglo XXI? Y ¿Cómo es la educación del siglo XXI?  Aunque aparentemente todos los involucrados en la comunidad educativa tienen una respuesta de seguro valiosa aportare la mía personal como docente con años de experiencia en aula atendiendo a niños de distintos niveles, diversidades, clases sociales y un sinfín de etcéteras.


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La diversidad en la educación

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